Where The Wild Things Are
¿Han notado que le pongo a los posts nombres de las películas que he ido a ver, pero hablo poco de ellas? Pues ésta vez será igual, HA!
Ian y yo fuimos el miercoles a Centro Magno con la intención de ver Where The Wild Things Are (y de ver a “alguien” que atiende en el starbucks de ahí y que no estaba), pero llegamos temprano y traíamos antojo de pastel, así que fuimos a un lugar en el que venden Pay. Estaban más que decentes, nada caros, y el café era muy rico.
Where The Wild Things Are resultó muy diferente a lo que me imaginé. Es super densa, nunca explica nada, no es para niños y los problemas jamás se resuelven. Pero es hermosa, la música es genial y los personajes son… bueno, todos tienen personalidades terribles, pero son buenos personajes.
Y ayer, luego de semanas de no vernos, fui con Thomé a ponernos al día con nuestras vidas. Yo no sé cómo es que platicamos tantas sandeces Thomé y yo, así ha sido desde que nos comocimos, como que es de esas personas que te dan confianza para platicar como si fueran amigos de toda la vida.
El fin de semana renté Excite Truck por no haber nada decente (los viernes siempre está todo lo bueno rentado) y con algo de escepticismo. Ahora, luego de haberlo jugado por varios días, he de decir que es lo mejor que le ha pasado al género de carreras desde Burnout.
El mejor punto de Excite Truck son las deformaciones del terreno. Durante la carrera hay ciertos puntos marcados con un (!) que al tocarlos provocan que surja una colina que se pueda usar como rampa, que aparezcan anillos en el aire que dan estrellas al atravesarlos, que una colina se convierta en un valle y dé paso a una corriente de agua para enfriar el motor, o que ocurra algun desastre que evite el paso de los oponentes (una erupción volcánica, una explosión, etc).
Se ve que el ciclo de desarrollo estuvo apresurado para lanzar el título a tiempo junto con la consola, por los detalles gráficos que mencioné y por otras cosas como la falta de opciones de multiplayer, la poca variedad en las pistas y la terrible, TERRIBLE, ¡OH, DIOS MÍO! ¡QUÉ TERRIBLE! “música”. Afortunadamente tiene la opción de usar tus propias canciones en mp3 cargadas con una tarjeta SD, o por lo menos quitar la música y dejar sólo los efectos de sonido. Pero en serio, ¿quién aprobó esta música?
